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El proyecto

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Campement Urbain es un colectivo que se dedica a crear dispositivos artísticos con el fin de experimentar nuevas ficciones urbanas.

Con motivo del trigésimo aniversario del Centro Pompidou, Campement Urbain os invita a aportar vuestras ideas y convicciones para crear el primer AYUNTAMIENTO MUNDO. Se trata de una propuesta que pretende encontrar ideas frescas sobre otra forma de encauzar la apertura al mundo, los principios que rigen la ciudadanía y las riquezas de la diversidad a través de dos términos antagónicos: Ayuntamiento y Mundo. Campament Urbain se sirve del arte para que juntos nos preguntemos sobre el mundo allí donde generalmente se guarda silencio por prudencia.

¿CÓMO? Podéis participar en el proyecto AYUTAMIENTO MUNDO hasta el 15 de agosto de 2007 en www.mairiemonde.org o en el espacio Airs de Paris, en la sexta planta del Centro Pompidou, aportando vuestra opinión, con un texto o un dibujo escrito o pintado por vosotros, enviando una fotografía o creando un espacio arquitectural. También podéis inventar una historia o un cuento, construir espacios desconocidos. Imaginar profesiones nuevas, transformar o rescribir las leyes, imaginar espacios virtuales, sonoros, musicales o lugares de encuentro o frases que decir. Asimismo podéis inventar rituales, pasos de memoria o formas de crear juegos en la rigidez, duda en la certeza, creatividad en la normalidad. Concebir formas de transmitir datos o nuevos recursos…

También podéis participar en el proyecto AYUNTAMIENTO MUNDO con un donativo que servirá de ayuda a Campament Urbain para editar el programa de AYUNTAMIENTO MUNDO a partir de vuestras propuestas y contribuciones.

En caso de que sobrase parte de los donativos recolectados para la edición, Campement Urbain pondría en marcha una primera red virtual de AYUNTANIMIENTOS MUNDO con el objetivo de deslocalizar, en contextos geográficos, sociales, políticos y artísticos diferentes, la base del programa AYUNTAMIENTO MUNDO.

En caso de que sobrase parte de los donativos necesarios para la puesta en marcha de una primera red virtual de AYUNTAMIENTOS MUNDO, Campement Urbain lo emplearía en crear el primer prototipo de AYUNTAMIENTO MUNDO en una ciudad abierta a la diversidad mundial.

¿POR QUÉ? Cuando hace 30 años se procedía a la construcción del Centro Pompidou, una plataforma cultural experimental abierta al mundo, Sevran, ciudad-mundo de la mancomunidad parisina, ¡sólo disponía de un ayuntamiento en prefabricado!

En la actualidad subyace todavía esta coincidencia lo que incide sobre el hecho de que de que muchas ciudades en el mundo se encuentren en el mismo caso que Sevran: están constituidas por poblaciones multiculturales donde gobierna la precariedad y la relegación. Son ciudades “refugio” que acogen a miles de personas desplazadas por razones de muy diversa índole.

Ante esta situación, los estados-nación se ven en la imposibilidad de proponer un marco que permita tomar en cuenta las necesidades económicas y simbólicas de las poblaciones en su conjunto, y dejan que las ciudades asuman por sí mismas esta carga a diario. De hecho, la política que se sigue en la mayoría de los países no sabe si inclinarse por la indiferencia o quedarse a caballo entre el retroceso y la represión.

Esta situación, cuya evolución corre en paralelo al desarrollo de ideologías donde priman una competencia generalizada y un repliegue hacia cada uno a lo suyo, parece que reduce asimismo la capacidad colectiva de adaptación a las transformaciones del mundo, sobre todo en lo referente a las movilizaciones y los movimientos populares, además de posicionarnos en un rol afligido de espectador en desuso.

Una de las apuestas artísticas de este proyecto—al que os proponemos asociaros—apuesta por formas posibles de acceder a la ciudadanía a partir de una instancia común (¿pública?) capaz de organizar, experimentar y hacer evolucionar otras modalidades de constitución de nuestra ciudadanía.

Dicho de otro modo, incluso si no todo el mundo puede votar y no se reconoce la ciudadanía plena a algunas personas en el territorio nacional, ¿estamos igualmente condenados a nivel local a no poder pensar en un lugar de acogida, de reconocimiento, de encuentro, de construcción de uno mismo fuera del ámbito de lo individual, de lo político? ¿Un lugar democrático construido a partir de la asociación pero cuya visibilidad sea institucional?

Hoy por hoy en Francia, los ayuntamientos, primeras instituciones que representan al pueblo y la República, fallan en su intento por crear un vínculo entre los niveles local y estatal. Se limitan a ser espacios franco-franceses con funciones administrativas por turnos, en las que no hay cabida para otras lenguas. Las funciones políticas, restringidas con frecuencia al sufragio, no crean ni multiplican espacios donde actualizar las bases de la democracia, donde examinar y experimentar las cuestiones referidas a la ciudadanía, donde pueda organizarse una verdadera participación democrática.

Muchas veces los ayuntamientos se ven expuestos en situaciones contradictorias: por un lado, deben aplicar las decisiones del ejecutivo y, por otro, deben organizar una gestión local específica de forma autónoma. El resultado suele ser, la mayoría de las veces, un “equívoco administrativo” combinado con una rigidez notoria. Y, sin embargo, el Ayuntamiento entendido como institución (tal como ha mostrado la historia) llegó a ser un espacio distinto donde se podía discutir sobre la homogeneidad y la rigidez del estado.

¿Podría o debería ser la función del AYUNTAMIENTO MUNDO esta capacidad de dejar “cierta capacidad de maniobra” dentro de un dispositivo administrativo apremiante a partir de la elaboración de “zonas de incertidumbre”?

Son los ayuntamientos los organismos encargados de instituir los estados legitimados a través del reconocimiento oficial de la identidad, la selección de los nacimientos, el registro de matrimonios, etc. Son los ayuntamientos quienes repiten y difunden los ideales universales de la república en sus frontones. Son los ayuntamientos quienes excluyen también todo lo que no es conforme a las formas que se derivan de sus ideales, dejando de lado todas las trayectorias, todos los movimientos al estado.

¿Cómo integrar otras formas de identidad en desarrollo y crear un enfoque que tome la diversidad mundial como principio real?

¿Cómo concebir un espacio institucional que acepte y dé valor a otras lenguas, a otras culturas, que haga de sus aportaciones un fondo común, que rompa con las prácticas de desigualdad e injusticia que ridiculizan los principios republicanos?

El súmmum del racismo, ¿no es sino la negación de la diferencia más que el rechazo de la diferencia? ¿Me proyecto en el otro y el otro DEBE ser YO? ¿Podemos superar la condescendencia, aceptar ver las diferencias y considerarlas dinámicas, constitutivas de un proyecto social y de sociedad, como una riqueza colectiva?

Para tal fin, ¿podría o debería el AYUNTAMIENTO MUNDO definir otras prácticas para crear un espacio donde se actualice la universalidad de los derechos? ¿Una apertura a la multiplicidad de lenguas, un espacio de aprendizaje de las culturas ajenas, una ágora de la traducción, debates abiertos (y no sólo aquellos instrumentalizados por la administración con objetivos concretos), una apertura más amplia a las asociaciones, un anexo de la escuela, un espacio público donde el sentimiento de pertenencia y la construcción de una ciudadanía pueda todavía aunar y trascender las diferencias…?

La “prefabricación” del Ayuntamiento de Sevran es coetáneo del Centro Pompidou, para cuya organización espacial se asumió y reivindicó el uso de módulos y de flexibilidad, al servicio de una difusión democrática y constantemente actualizada de las prácticas culturales entendidas como fundamentalmente emancipadoras.

Para el Ayuntamiento de Sevran, su edificación en prefabricado es el resultado de la precariedad y la ausencia de solidaridad republicana para con una ciudad que ha crecido demasiado rápidamente: una paradoja para dos espacios geográficamente muy cercanos y, sin embargo, completamente disociados (a pesar de la línea B del tren de cercanías).

Las apuestas geográficas de los distintos espacios de las ciudades se juegan siempre en el mismo seno de las ciudades. Los territorios se centran y encajan sucesivamente. A título de ejemplo, la mayoría de los habitantes de una ciudad como Sevran pueden pasar toda una vida sin llegar a conocer “sus propios barrios periféricos”: Beaubourg, por ejemplo, al final de la línea B del tren de cercanías; inversamente sucede con más frecuencia. Vivimos, por lo tanto, “como en un pueblo” y nos limitamos a frecuentar “la plaza del pueblo”, apostando por un “entre nosotros” en el que el encuentro con el otro es imposible y no deseable. Lo ajeno resulta molesto y no tiene cabida.

La exigüidad de los módulos prefabricados del Ayuntamiento de Sevran donde se encuentra el despacho del alcalde, la relación entre los cuerpos en el interior mismo del edificio municipal refleja lo que sucede en la ciudad. La promiscuidad es una componente de la vida social que se desarrolla en estos espacios. Incita a autoprotegerse del Otro. La precariedad del ayuntamiento entendido como edificio remite a una institución precaria, cuya plaza no está institucionalizada, y del mismo modo a la precariedad de la ciudadanía. De ahí que la promiscuidad y la ciudadanía precaria remitan no sólo a la fragilidad económica sino también a la precariedad de su propia identidad, susceptible de ser, para siempre, desplazada.

¿Podría o debería el AYUNTAMIENTO MUNDO dar la bienvenida a los procesos de constitución de la identidad individual y de transformación de las identidades colectivas?

¿Podría o debería el AYUNTAMIENTO MUNDO inventar dispositivos de arraigo, rituales de bienvenida, de reconocimiento y de pertenencia?

¿Podría o debería el AYUNTAMIENTO MUNDO ser uno o varios edificios? Espacios ficticios que se reconfigurasen a partir de los relatos del mundo.

El edificio en prefabricado del Ayuntamiento de Sevran es también el resultado del desplazamiento de un modelo, una adaptación local de un dispositivo concebido y elaborado en otra parte, elegido por catálogo, multiplicado tantas veces como haga falta.

En las ciudades abiertas a los movimientos del mundo, la aparición de nuevos habitantes no es espontánea. Nace como resultado de un largo proceso de desplazamiento: son habitantes de otros lugares, desplazados, a quienes se ignora, infravalora, niega la ciudadanía, a veces inexistente. La ciudadanía de los habitantes de una ciudad como Sevran también es un resultado gradual, prefabricado, constituido por el ensamblaje de múltiples facetas que se nutren de las culturas, de la historia, de las geografías, de los recuerdos de los orígenes, de la diversidad de proyectos políticos y que se adaptan al territorio de acogida. Todas estas concepciones se entrelazan y se enfrentan, se comparan y se reensamblan. Dentro de la república y los ideales universales, cada ciudad se enfrenta a esta diversidad de situaciones, a la multiplicidad de orígenes, culturas, formas de ser, rupturas. Enfrentamiento no pensado, muchas veces forzado, restrictivo, abandonado, adaptación local de hecho a escala de una generación, sin reparto, sin visión global, sin cabida para un proyecto político. Brutalidad de una ciudadanía de asimilación y de renuncia, que a veces exige el abandono doloroso de las raíces de identidad.

¿Podría o debería el AYUNTAMIENTO MUNDO constituirse como un elemento de una red de Ayuntamientos Mundo cuyos habitantes sean a la vez mensajeros y embajadores de otras formas de entender la ciudadanía; un espacio de prácticas antropológicas al revés; la organización de un espacio de inclusión más que de exclusión?

¿Podría o debería el AYUNTAMIENTO MUNDO constituirse como una red de experimentación cuyos resultados fueran transmitidos, repartidos, discutidos; la red abierta de un movimiento difuso, que pregunte en las distintas orillas del mundo sobre la esperanza de emancipación?

¿Podría o debería ser el AYUNTAMIENTO MUNDO una red de connivencia y de memoria donde registrar, contabilizar, repartir, difundir y luchar contra las ofensas y la negación de la ciudadanía, de la igualdad; la red de una autoridad civil horizontal que, de forma transversal, se movilice para influir en las ciudades-refugio a través de la renovación de la idea de conurbación mundial?

© Campement Urbain
(S. Blocher / F. Daune / J. Faidit / F. Jupin / J-S. Kin )
Abril 2007